¿Es el reposacabezas un elemento para apoyar la cabeza o tiene otra función?

¿Es el reposacabezas un elemento para apoyar la cabeza o tiene otra función?

Aunque pueda parecer otra cosa, el reposacabezas no es el objeto añadido al asiento del coche con la función que nos pensábamos. Sabemos que es cómodo, si bien no es realmente un elemento de confort sino un integrante más de los elementos de seguridad pasiva del vehículo.

En este sentido, la Dirección General de Tráficico deja claro que la colocación de éste es clave para evitar o minimizar en lo posible futuras lesiones cervicales ya que un impacto tras un accidente puede provocar el conocido latigazo cervical.

En qué consiste el reposacabezas

El reposacabezas es un cojín que se ubica en la parte superior del asiento y que no es para apoyar la cabeza mientras conducimos. De hecho, nunca se debe hace estor porque puede ir en contra del efecto buscado a la hora de protegernos ante una lesión cervical.

Además, al ser un elemento de seguridad pasiva tiene el deber de estar homologado, y cumplir con las características requeridas.

Tipos de reposacabezas

  • Pasivos: son los más habituales, y van o bien integrados en la estructura del asiento, pudiendo regularse, o bien forman una sola pieza con el asiento, como por ejemplo en lo de tipo deportivo o ‘bucket’.
     
  • Activos o inteligentes: son más modernos. En su caso se activan automáticamente ante una colisión, normalmente por un alcance trasero, sujetando la cabeza. Lo hacen mediante una placa de presión que se sitúa en el respaldo y un sistema de muelles, que hacen que el reposacabezas se mueva automáticamente hacia arriba y hacia delante, protegiendo la cabeza y el movimiento del cuello.
     

Cómo debe ir colocado y ajustado

El reposacabezas cumplirá su función si detiene el movimiento de la cabeza sin causar daño en caso de choque. Es decir, en un impacto por detrás, la cabeza se moverá hacia atrás y hacia delante mientras que en un choque frontal se desplazará primero hacia abajo y luego hacia atrás. En ambos casos el cuello hace una hiperflexión y una hiperextensión.

Para minimizar estos movimientos, que en un impacto se producen de manera violenta, el reposacabezas ha de estar bien colocado en todas las plazas o, si no, no servirá de nada ¿Qué tener en cuenta?

  • Distancia con la cabeza: debe estar a unos 4 cm de la cabeza, dejando por tanto esta holgura entre ésta y el cojín.
     
  • Altura: tiene que regularse de manera que el centro de gravedad de la cabeza (es decir la altura de los ojos) coincida con la parte resistente del reposacabezas.
     
  • Asegurado: debemos comprobar que queda bloqueado en esa posición. Lo que se aprecia cuando lo movemos y escuchamos un «clic» que indica que ha quedado ajustado como ocurre con el asiento.
     
  • Respaldo: para conseguir esos 4 cm de separación con la cabeza ayuda la inclinación del respaldo del asiento, que nunca debería ser superior a 25 grados.
     
  • Cinturón abrochado: para que el reposacabezas amortigüe el movimiento de la cabeza en caso de choque, también es vital que vayamos correctamente sujetos con el cinturón. De hecho, hacer uso de este elemento es obligatorio en todas las plazas (salvo profesionales en ciudad) y no llevarlo abrochado conlleva multa de 200 euros y perder 4 puntos.
     

Qué es el latigazo cervical

Cuando se produce un alcance trasero, la cabeza realiza un fuerte movimiento de vaivén del cuello que puede llegar a ocasionar graves lesiones en las vértebras cervicales.

Esto se conoce como latigazo cervical y puede producirse a velocidades superiores a 10 km/h, siendo por tanto muy frecuente en caso de que impacten contra nuestro coche por detrás. No obstante, en el caso de choques frontales o laterales, el hacer del reposacabezas bien colocado también minimiza daños.

Entre las lesiones que puede producir el latigazo vertical encontramos rigidez y dolor de cuello (menores), pero también más graves como pequeñas hemorragias internas, hernias discales, rotura de ligamentos, o incluso problemas neurológicos graves y tetraplejias.

Si bien este efecto es más acusado en los asientos delanteros, en las plazas traseras también se produce. Es por ello que el reposacabezas debe ajustarse correctamente en función de la altura de cada ocupante.

El blog de FuturWagen te deja los mejores consejos y curiosidades para una conducción segura.

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